Inanna

Reina del Cielo y de la Tierra

La señora de la mañana

¡Consejera honorable, Ornamento del Cielo, Júbilo de An!
Cuando el dulce sueño ha finalizado en la alcoba,
Tú apareces como brillante luz del día.

Cuando todas las tierras y la gente de Sumeria se reúnen,
Aquellos que duermen sobre los tejados y aquellos que duermen cerca de las murallas,
Cuando entonan tus alabanzas, y te traen sus inquietudes,
Tu estudias sus palabras.

Tu rindes un cruel juicio contra el malhechor;
Destruyes al perverso.
Ves con ojos amables al íntegro;
A ése le das tu bendición.

Mi Señora mira con dulce sorpresa desde el cielo.
El pueblo de Sumeria en procesión ante la sagrada Inanna.
Inanna, la Señora de la Mañana, es radiante.
Yo entono tus alabanzas, sagrada Inanna.
LA Señora de la Mañana es radiante sobre el horizonte.